viernes, 20 de junio de 2014

Bomberos españoles desuniformados

España es un país diverso y poco dado a la uniformidad y eso también se percibe en los cuerpos de bomberos. A poco que viajes por España te das cuenta, no solo de las diferencias, sino de los deseos de ser diferentes y de marcar las singularidades de cada uno y de cada sitio. Rara vez te encontrarás a alguien que te muestre orgulloso algo suyo, explicándote que es exactamente igual, que lo que tienen todos los demás en España.
 
La semana pasada se celebró en Bilbao el campeonato nacional de excarcelación organizado por la Asociación Profesional de Rescate en Accidentes de Tráfico APRAT. Fue un estupendo encuentro que reunió a 20 equipos de bomberos de toda España. Mis felicitaciones a organizadores y participantes y enhorabuena al equipo ganador del Consorcio de Bomberos de Valencia. Esta concentración fue una ocasión excepcional  en la que se observar cómo se hacían patentes las diferencias en la uniformidad de cada equipo. Podíamos fijarnos en los distintos cascos, colores de chaquetones, reflectantes, etc.,  pero voy a centrar mi atención en la camiseta o niqui del vestuario de trabajo.
 
Imitando a Francia
Parecía que cuando hace unos años algún servicio español imitó por primera vez el suéter/jersey francés de color azul marino con una franja roja horizontal sobre el que figuraba la palabra “bomberos” se iniciaba un camino hacia la normalización. Lo que en Francia era un jersey en España se copió en el modelo de camiseta de manga corta, azul marino con raya roja, sustituyendo a la camisa que en color azul claro o gris, era lo más extendido y habitual en el vestuario de trabajo entre los bomberos españoles. Con esta tendencia, parecía que la uniformidad podría llegar a ser una realidad, también en España.
Pero tan solo se trató de una ilusión pasajera, enseguida aparecieron los ánimos de ser o parecer diferente. Así se fue diversificando el diseño y algunos consideraron que el niqui o polo era una mejor prenda para lucir que la camiseta; otros que mejor dos rayas; otros, en vez de rayas, hombreras rojas; y naturalmente hubo quién pensó que el color rojo era mejor para un bombero que el azul; sin olvidar a quién decidió que las letras amarillas, en vez de blancas, concordaban mejor con su bandera. La conclusión: otra vez los bomberos españoles en su máxima expresión de falta de unidad y de normalización. Lo que podía haber sido un proceso igualador y que procurase mayor unificación, ha devenido en una mayor diferencia que cuando se llevaba camisa azul (claro).

¿Quién tiene la culpa?
Pero, ¿quién es el responsable de tanta diversidad?  Supongo que en este hecho no podamos echar la culpa a los políticos, aunque seguro que habrá algún caso en que también. Aunque muchas pueden ser las causas de este dislate, creo que la culpa principal, que no la única, hay que atribuírsela a los directivos, jefaturas y equipos técnicos de los servicios, por la falta de comunicación y diálogo entre ellos, aunque no dudo que haya alguna otra complicidad en la decisión de lucir un modelo  original y exclusivo.

En la composición gráfica que muestro aparecen hasta 7 camisetas/niquis diferentes que coincidían en el mismo espacio, el mismo día y os aseguro que había alguna más. O por el tipo, o por el diseño del modelo, o por la calidad del tejido o por el número o grosor de las rayas o por el color de las letras o por llevar raya en el borde de la manga o en el cuello, creo que la camiseta de cada servicio era diferente, o sea que había 20 diferentes.
Habría que tener presente que esta diversidad da trabajo y cuesta dinero. Ser diferente es un empeño caro. Y además, se da imagen de desorganización y de caos ¡Pobre Marca España!
 
Deberíamos racionalizar nuestro caprichoso impulso de ser diferentes y canalizarlo hacia el deseo de ser mejores.

Publicado el 20 de junio de 2014.

 

3 comentarios:

  1. Creo que no ha tenido en cuenta que algunas de las imagenes que ha usado muestran el equipamiento deportivo de los bomberos, no el uniforme de estancia en parque.

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  2. Gracias por el comentario. Si lo he tenido en cuenta. Es cierto que parte del vestuario que se ve en la fotos pertenece al atuendo deportivo: LAS ZAPATILLAS. Pero, de lo que hablo y reflexiono es de la camiseta-niki-polo-sueter, o como se les quiera llamar, y todas se corresponden con el uniforme de trabajo o de faena que utilizaron los equipos de bomberos que participaron en el encuentro de APRAT en Bilbao. Soy testigo.
    Todas las imagenes que aparecen en el montaje fotográfico las he tomado yo "in situ", por lo que no he tenido ningún problema de interpretación y no hay ningún engaño. Había, incluso, algún modelo más de los aparecen en las fotos.
    Y ya puestos a a contradecirlo o sacar algún defecto al artículo habría sido mejor indicar cuál de los uniformes que aparecen en la imagen es el atuendo deportivo.
    Además, aunque hubiese habido alguna confusión, el muestrario es bastante variopinto como para que el fondo del artículo mantuviese su vigencia. Supongo que al menos estaremos de acuerdo en esto: que deberíamos ceder todos un poco y luchar un poco más por la normalización, aunque solo sea de nuestra imagen pública.

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  3. Estimado.

    Esperando que la antigüedad de la entrada no me impida realizar un par de consultas respecto al uniforme que actualmente utilizan en los parques de bomberos en España.

    Particularmente me queda la duda del material especifico con el que confeccionan las "camisetas de parque", cumple con alguna norma? es apropiado para el uso bajo la chaqueta de trabajo? y lo mismo respecto a los pantalones que utilizan bajo la jardinera de trabajo.

    Se que no es el hilo principal de la entrada pero aprovecho el tema para consultar. Saludos desde Chile!

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